Poesías

Caracolístico

Los caracoles son lágrimas terrestres
que usan la baldosa cual mejilla,
y ruedan paulatinamente hacia la verde,
dejándome la plata desconsolada de sus huellas,
abandonan sus espejos alargados,
O de su pie lingual sombra lunera.

Caracol:
tortuga muscular
parsimonioso cangrejo de la lenta noche
serpiente enrollada por dentro de una piedra
tapir dormido en su laberinto de facetas
medalla frágil de la hiedra
corazón pulsante en su pecho espiral
cerebro de un solo hemisferio en su vórtice craneano
hogar onírico con pólenes
pequeña hoguera líquida
foliodevorador meticuloso
pausado casco guerrero de la hierba.

 


 

Voz secreta

Es mío el pan de los secretos.
Me gasto en cada mamotreto.
Saber maneras cual semillas.
Envidio a Dios, sus pesadillas. 

Tengo el lujo de sufrir dilemas.
Busco, busco sin cesar la horma.
Rehago el mapa de Constantinopla.
Inseminado estoy de mis problemas. 

¿Cuándo sabré como se dice «indago»?
En el lenguaje oculto de los viejos magos
Que estremecían al mundo en su garganta.

La voz llena al silencio, y lo levanta
pletórico de signos y temblores.
Para guardar mis noches ulteriores.

 


 

Para mi, el verso

No sin talento, canto todo el día.
No lo hago sólo por dinero
que lo sabemos poderoso caballero
como Quevedo tengo mi valía.

Recitar es para mi un noble oficio
que produzco a diario para todos.
Mano escribe y no borro con codo.
Para así superar todos mis vicios. 

Para el pájaro, el aire; para mi, el verso.
Ya que a la poesía estoy converso
y aunque pierdo aquí mi redondilla,
rimo aunque sea de rodillas.

Pero no estoy de hinojos
sino digno y altivo
pues la estrofa aquí ya la cultivo
mientras no guardo para nadie abrojos.

 


 

1

Eres azul, mi trigueña,
y verde como la mar
y dulce como un panal
hecho con miel halagüeña. 

2

Si tú me dieras desdén
busco en mi mente algún trozo
de poesía. Y esbozo
de nuevo, mi parabién. 

3

Yo me inspiro en tu belleza
te doy mis versos variados
quiero vivir constelado.
Eres flor naturaleza. 

4

Soy feliz si te recuerdo.
Cuando pienso en ti, suspiro.
Tengo un afecto sentido.
Perteneces a mis huesos.

 


 

Y me lo deben a mi

«No sé si fue tan así.»
Los tres

Como quien lava la loza
limpié el cielo de Santiago.
Si se ensucia lo rehago.
El aire puro se goza.
Y me lo deben a mi
No sé si fue tan así. 

Erradiqué el narcotráfico
En mi pago nadie se droga
Ya no lo imprimen los gráficos
Ni en mezquita ni sinagoga
Y me lo deben a mi
No sé si fue tan así. 

Ya pagué la deuda externa
De mi propio gran bolsillo
Subvencioné a los chiquillos
De esta era postmoderna
Y me lo deben a mi
No sé si fue tan así.

Sané a todos los enfermos
Extraje cada tumor
Pues de mi propio sudor
Habité todo lo yermo
Y me lo deben a mi
No sé si fue tan así. 

Levanté edificio tras casa
Para que puedan vivir
Mejor que en Guadalquivir
Vida dulce cual melaza.
Y me lo deben a mi
No sé si fue tan así.

La Antártida, congelé de nuevo
Por lo del cambio climático
Ya no hay un ambiente errático
Enfrié el planeta entero
Y me lo deben a mi
No sé si fue tan así. 

Sembré y coseché de todo
Alimenté totalmente
Lo tuve siempre en mi mente
Ya salimos de aquel lodo
Y me lo deben a mi
No sé si fue tan así.